Banca móvil: así combate Banorte el fraude que busca robar cuentas
Banorte combate el fraude digital y el robo de cuentas con una estrategia de doble seguridad basada en biometría y validación telefónica.

Uno de los ataques más agresivos en el sistema financiero actual es el account take over (secuestro de cuentas de banca digital) perpetrado a través de la ingeniería social y el fraude guiado.
Para neutralizar este modus operandi, Banorte ha implementado una estrategia de doble seguridad que combina la biometría conductual con la validación directa de líneas telefónicas.
Los resultados, obtenidos entre 2025 y el transcurso de 2026, revelan una efectividad de 80 por ciento.
Rafael Fragoso, director ejecutivo de Banca Digital en Banorte, explicó que el fraude guiado opera bajo una meticulosa construcción de confianza. El defraudador contacta a la víctima con datos parciales y, mediante llamadas o mensajes de texto sucesivos, obtiene de forma voluntaria pero inconsciente el usuario y la contraseña de la banca móvil.
Para detener el golpe final, la institución recurrió a un modelo que funciona como un doble filtro de seguridad: un policía en la puerta de la sucursal electrónica y otro en su interior.

El primer elemento (el policía exterior) es la validación telefónica, un desarrollo tecnológico en el que Banorte fue pionero a nivel nacional.
Esta herramienta comprueba en tiempo real con las compañías de telecomunicaciones si la tarjeta SIM y el número de teléfono desde el que se intenta activar la banca móvil corresponden exactamente al registro oficial del cliente... Si no coinciden, el proceso se frena de inmediato”.
El segundo filtro (el policía interior) es la biometría conductual, una tecnología en la que el banco lleva cinco años de perfeccionamiento. Este sistema analiza patrones invisibles para el usuario: la geolocalización, la forma en que sostiene el dispositivo, cómo despierta la computadora o la cadencia de uso.
Humano-digital
A pesar de procesar un volumen masivo de 6 mil millones de transacciones anuales, lo que representa 70% de la operación del banco y por lo que ha disminuido la afluencia transaccional en ventanillas, la institución descarta un futuro 100% digital. Su apuesta es un modelo híbrido.
Las sucursales no van a desaparecer; de hecho, mantiene planes de crecimiento. Sin embargo, su rol ha cambiado de la pura transaccionalidad, como el pago de servicios, hacia la asesoría patrimonial, de negocios e instrumentos de crédito personalizados.

La confianza es 100% humana", puntualiza el Fragoso, lo que contrasta con las plataformas nativas digitales de Europa que hoy se ven obligadas a adquirir cajeros automáticos o abrir oficinas físicas para captar clientes de alto valor. "La mayor ventaja no es técnica, se llama confianza".
Asesoría evoluciona
El uso de inteligencia artificial (IA) en la institución no sólo sirve para la seguridad, sino para la hiperpersonalización de ofertas de manera omnicanal, lo que permite que el cliente reciba propuestas adecuadas a su momento financiero, ya sea en la aplicación móvil, en el cajero automático o directamente con un ejecutivo en sucursal.
Hacia el futuro, la hoja de ruta de la aplicación móvil del banco apunta a transformarse de una herramienta transaccional a un asesor financiero digital proactivo que ayude en la salud y educación financiera de los usuarios.
Asimismo, bajo los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG), el banco robustece sus funciones de accesibilidad con tecnologías como Voiceover para iOS y Google Reader para Android, además de trabajar en la transición hacia paletas de diseño gráfico y colorimetría aptas para personas con capacidades visuales diferentes.
El éxito de la estrategia digital del banco se refleja en la adopción de sus usuarios: mientras que el crecimiento en el número de clientes digitales avanza a un ritmo de 15%, las operaciones digitales por cliente se han disparado un 40 por ciento.