Deuda pública de México suma 19.6 billones de pesos; se mantiene estable frente al PIB
La deuda pública de México alcanzó 19.6 billones de pesos al tercer trimestre de 2026, equivalente al 52.6% del PIB.

Al cierre del tercer trimestre de 2026, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP), la medida más amplia de la deuda, que se ubicó 19.6 billones de pesos, si bien representa un incremento frente al cierre de 2025, como proporción del PIB implicó 52.6%, similar al nivel del año pasado.
De acuerdo con los datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), de este saldo, 15.3 billones de pesos fueron de deuda interna, que representó 41.2% del PIB, mientras que 237.5 mil millones de pesos fueron de deuda externa, que correspondió a 11.4% del PIB.
Arnulfo Rodríguez, economista principal de BBVA Research, explicó que se observó una estabilidad en el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) entre diciembre de 2025 y septiembre de 2026.
Esto se explica por el incremento de 0.5 puntos porcentuales en el componente de deuda interna y el decremento de 0.5 puntos porcentuales del PIB y externa.

Además, si bien el endeudamiento bruto aumentó la razón en 3.5 puntos porcentuales del PIB, el crecimiento previsto para el PIB nominal en 2026 y los activos presupuestarios contribuyeron con -2.6 y -0.8 puntos porcentuales del PIB, respectivamente, a la estabilidad del Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público entre diciembre de 2025 y septiembre de 2026.
El titular de la Secretaría de Hacienda, Edgar Amador Zamora, explicó que el SHRFSP es un indicador permite evaluar el saldo de las obligaciones financieras del sector público en relación con el tamaño de la economía.
Es importante señalar que la sostenibilidad fiscal no depende únicamente del nivel de la deuda, sino también de sus condiciones de financiamiento. Por ello, nuestra estrategia privilegia la deuda denominada en moneda nacional con vencimiento de largo plazo y una proporción elevada de instrumentos en tasa fija”, dijo.
Abundó que esta composición reduce la exposición del saldo de la deuda pública o movimientos del tipo de cambio, disminuye la necesidad de financiar grandes montos en periodos cortos y brinda mayor certidumbre sobre el costo de los intereses.