Mal uso de biometría expone datos personales, advierte Kaspersky
La biometría está cambiando la manera en que validamos nuestra identidad, que hoy se usa para acceder a oficinas, y hasta para hacer pagos

Por el uso indebido de sus datos personales, 13% de los mexicanos ha sido víctima de robo de identidad, de acuerdo con datos de Kaspersky.
La biometría está cambiando la manera en que validamos nuestra identidad, que hoy se usa para acceder a oficinas, y hasta para hacer pagos, pero su adopción también plantea nuevos retos de seguridad, dijo a Excélsior, María Isabel Manjarrez, investigadora de seguridad en el Equipo Global de Investigación y Análisis para América Latina en Kaspersky.
Un ejemplo del mal uso de datos personales biométricos fue el de la Federación Mexicana de Futbol Asociación (FMF) que recientemente fue multada por la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno por incumplir con la legislación en materia de protección de datos personales en el tratamiento de datos con el sistema Fan ID.
Por eso es entendible que más de la mitad de los mexicanos tema al reconocimiento facial o los escáneres oculares, por ejemplo, para verificar identidades o usar la banca en línea.
“No se trata de temer, sino de crear un entorno digital donde tanto usuarios como organizaciones protejan adecuadamente estos datos”, explicó Manjarrez.

ROBO PERMANENTE
La experta destacó que cuando una contraseña es robada, los usuarios pueden modificarla pero con el robo de datos biométricos, no sucede lo mismo pues no pueden modificarse.
Esta información, cada vez más utilizada en trámites de documentos de identidad, como el pasaporte y ahora la CURP, así como en accesos a oficinas, dispositivos, pagos y otros servicios en línea, no puede restablecerse si se ve comprometida, lo que incrementa el riesgo de suplantación de identidad.
Los datos biométricos, como huellas dactilares, rostro, iris o voz, son características físicas únicas de una persona que permiten validar su identidad de forma rápida, explicó Manjarrez en entrevista.
“Se han adoptado ampliamente porque complementan o reemplazan métodos tradicionales de autenticación, como las contraseñas, que pueden ser robadas u olvidadas con mayor facilidad, sin embargo, la biometría no es infalible”.
Datos de Kaspersky revelan que 37 por ciento de las computadoras utilizadas para recopilar, procesar y almacenar datos biométricos ha registrado al menos un intento de infección por malware, lo que pone esa información en riesgo.
Además, los cibercriminales pueden falsificar características biométricas de los usuarios y es más sencillo eludir su autenticación mediante técnicas avanzadas, como el uso de inteligencia artificial.
