Minutas de la Fed: Se revela la división por tasas de interés e inflación impulsada por la IA
Las minutas de la Reserva Federal revelaron una división interna de 9 a 3 tras mantener la tasa de interés entre 3.50% y 3.75%

La Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) mantuvo el rango objetivo para la tasa de fondos federales entre 3.50% y 3.75% durante su reunión del 28 y 29 de julio de 2026, revelando una inusual división interna entre sus miembros debido a las persistentes presiones inflacionarias.
De acuerdo con las minutas oficiales del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), la decisión se tomó por una mayoría de 9 votos contra 3, en un contexto marcado por el auge de la infraestructura de Inteligencia Artificial (IA) y la volatilidad energética provocada por el conflicto en Oriente Medio.
¿Qué revelaron las minutas de la Fed sobre la inflación?
El consenso de la Reserva Federal (Fed) se vio fracturado cuando los miembros Beth M. Hammack, Neel Kashkari y Lorie K. Logan, votaron en contra de la resolución mayoritaria.
Los tres disidentes abogaron por incrementar la tasa de referencia en 25 puntos base para frenar la inflación de manera más agresiva.
Sin embargo, la postura liderada por la mayoría de nueve integrantes prevaleció, para pausar los ajustes monetarios y evaluar mayor información acumulada antes de la siguiente sesión.
El banco central ratificó además la política de mantener un nivel amplio de reservas bancarias mediante compras continuas de letras del Tesoro y la reinversión de títulos de agencias. Pese a la pausa en los tipos de interés, la Fed reiteró su compromiso de devolver la inflación al objetivo del 2% anual.
¿Por qué preocupa a la Fed la IA y el conflicto energético?
El informe del personal técnico señaló que la inflación PCE bajó a 3.7% en junio desde el 4.1% registrado en mayo, mientras que la medición subyacente cedió ligeramente a 3.3%. A pesar de esta desaceleración puntual, los miembros coincidieron en que la inflación permanece en niveles elevados por tres factores clave:
- El traspaso de incrementos arancelarios previos.
- El repunte de costos energéticos derivados del conflicto en Oriente Medio.
- El vertiginoso aumento en la demanda de insumos para el desarrollo global de la Inteligencia Artificial.
El consumo masivo de recursos para la construcción de centros de datos de IA, impulsó los precios de componentes industriales como microchips y acero, así como de servicios básicos y electricidad.
El sector tecnológico ha generado una fuerte competencia por mano de obra calificada —incluyendo ingenieros, electricistas y maquinistas—, lo que provocó aumentos salariales significativos en dichas industrias.

Aunque varios participantes prevén que las ganancias futuras de productividad derivadas de la IA terminarán reduciendo los costos de producción, existe incertidumbre sobre cuándo se materializará dicho alivio.
El análisis de estabilidad financiera de la Reserva Federal, situó en un nivel notable las vulnerabilidades del sistema estadounidense. Se destacaron presiones elevadas en las valuaciones de activos, impulsadas por el entusiasmo inversor en la Inteligencia Artificial.
Las minutas advierten que la prima de riesgo de las acciones se ubica en niveles históricamente bajos, comparables únicamente con la era de la burbuja "dot-com".
El Comité alertó sobre el peligro de que una eventual decepción en las ganancias proyectadas de las firmas tecnológicas desencadene un reajuste de precios drástico en los mercados financieros.
Esta corrección bursátil podría endurecer las condiciones financieras globales y perjudicar el gasto de los consumidores. Asimismo, se identificó un nivel de apalancamiento elevado en los fondos de cobertura (hedge funds) y en empresas del sector de crédito privado.
Solidez laboral y desempeño económico
A pesar de las turbulencias externas, el mercado laboral estadounidense se mantiene estable. La tasa de desempleo se ubicó en 4.2% en junio, con una creación de empleo acorde al crecimiento de la fuerza laboral.
El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) se desaceleró moderadamente en el segundo trimestre, aunque las compras privadas internas continuaron expandiéndose impulsadas por la inversión empresarial en tecnología y el gasto de los hogares.
