Vambe automatiza pláticas para ventas
Llegaron a México, pues es un mercado muy interesante por el uso de WhatsApp

Los modelos iniciales cambian en las empresas, y algunos se ajustan a las necesidades del mercado rápidamente usando herramientas tecnológicas. Este es el caso de Vambe, cofundada y dirigida por el emprendedor chileno Nicolas Camhi, la cual se ha posicionado en el sector de la inteligencia artificial aplicada a procesos comerciales y de ventas.
“Nosotros atendíamos clientes que no sabían lo que era la palabra estrategia. No tenían estrategia. Eran empresas pequeñas que lo que necesitaban era vender para poder pagar los sueldos”, explica Camhi al recordar los primeros pasos de la empresa, cuando mutaron de la automatización de cobranzas al desarrollo de agentes de inteligencia artificial orquestados para la gestión comercial y de ventas por WhatsApp.
El crecimiento de la firma ha mostrado un dinamismo acelerado dentro del sector de las tecnologías aplicadas a la atención al cliente en la región. En dos años de operación, la plantilla de la compañía pasó de tres fundadores a 170 colaboradores, alcanzando una facturación superior a 12 millones de dólares e interactuando en más de 30 millones de conversaciones en la región.
“Para ser una compañía chilena, que en menos de dos años ya ha atendido 1.5 veces la población completa de su país con su sistema, es una locura”, señala Camhi, destacando el volumen de interacciones gestionadas a través de modelos de lenguaje adaptados y la infraestructura desarrollada para operar con altos niveles de tráfico.
La incursión y posterior consolidación en el mercado mexicano representó un cambio estratégico crítico para la escala del proyecto, tanto por el volumen de su población como por la naturaleza propia del consumidor local.
“México tenía dos grandes virtudes: el tamaño del mercado era lo que necesitábamos y es el mercado más grande en Latinoamérica y el más grande de habla hispana... Además, en México son incluso más conversacionales”, detalla Camhi sobre los factores que impulsaron la apertura de operaciones en el país, donde actualmente atienden a unas 400 empresas con la meta de duplicar esa cifra para finales de año.

Lo que viene
Uno de los principales retos tecnológicos en el despliegue de inteligencia artificial conversacional para empresas radica en la precisión operativa y el control de respuestas erróneas frente al consumidor final. Para mitigar estos inconvenientes, la firma desarrolló mecanismos internos de supervisión directa sobre las interacciones.
“Se hace cada vez más fuerte y con eso uno puede construir rieles, los famosos guardrails, que son básicamente sistemas de tecnología que detectan cuando existe una potencial alucinación”, destaca el directivo sobre los filtros tecnológicos que evalúan en tiempo real las respuestas de los agentes conversacionales antes de ser enviadas a los usuarios.
La estrategia de expansión proyectada por la dirección hacia los próximos meses contempla consolidar la infraestructura en los mercados donde ya tienen presencia y abordar nuevas economías emergentes a escala internacional.
“Nos encantaría irnos global, pero a mercados emergentes... Esta economía conversacional es un dolor muy de economías emergentes, y creo que ahí nosotros sabemos jugar muy bien”, concluye Camhi respecto a las proyecciones de crecimiento de la plataforma en América Latina y otras regiones en desarrollo.
