¿Cómo y quién les da nombre a los huracanes?
Los huracanes tienen nombre para poder identificarlos y darles seguimiento.

El aire cálido y húmedo, vientos fuertes en forma de espiral y temperatura del agua mayor a los 26°C son los factores que provocan el nacimiento de un ciclón, que dependiendo de la intensidad de este se puede transformar en un huracán y provocar daños de moderados a severos en las localidades costeras.
Cuando inicia la temporada de ciclones tropicales y huracanes se les asigna un nombre en el momento que se hace presente alguno de estos fenómenos meteorológicos, con el fin de poder identificarlos y darles seguimiento a estas manifestaciones climáticas que azotan con mayor fuerza en las costas de distintos países.
¿Quién le pone nombre a los huracanes?
La Organización Mundial Meteorológica (OMM) es la institución que se encarga de la tarea de darle nombre a los huracanes. Se tienen 6 listas, una por año, con los nombres en orden alfabético que recibirán los ciclones y huracanes. La lista se recicla cada 6 años, los nombres están intercalados entre masculino y femenino y combina nombres en español, inglés y francés. En caso de que se terminen los nombres ya establecidos, existe una lista alternativa aprobada por la OMM donde se pueden tomar nuevos nombres.
Hay listas por sectores importantes de los océanos Atlántico y Pacífico, como:
- Atlántico
- Pacífico Norte Oriental
- Pacífico Norte Central
- Otras cuencas
Nombres retirados de las listas
Cuando un huracán resulta muy desastroso se puede solicitar a la OMM que retire el nombre de la lista y se reemplaza por otro que inicié con la misma letra. Esto para evitar confusiones con huracanes que causaron daños importantes en ciertas localidades y poblaciones; además de que se realiza por un tema de sensibilidad.
En la lista del Atlántico, se han retirado nombres desde el año de 1954 hasta el 2025, dando un total de 100 nombres.
Por otra parte, en las listas del Pacífico Norte Oriental y Central se han retirado 22 nombres a partir del año de 1965 y el último que se retiró fue en 2024.
Origen de nombrar los huracanes
De acuerdo con información del Centro Nacional de Huracanes (NOAA), a partir de 1953 los ciclones se nombraban de listas que elaboraba el NOAA; ahora los encargados son la OMM.
Antes a los huracanes se le daba el nombre de acuerdo al día santoral en el que azotaba en tierra. A finales del siglo XIX el meteorólogo Clement Wragge fue el responsable de otorgar el primer nombre a un huracán. Wragge los nombraba en orden alfabético con nombres de políticos o mitológicos, hasta que optó por darles nombres femeninos a estos fenómenos climáticos.
Fue hasta 1978 que se incorporaron nombres masculinos en las listas de Pacífico Norte Oriental y ya al año siguiente se conservó la norma que sigue vigente de intercalar nombres masculinos y femeninos.
¿Cómo se mide un huracán?
De acuerdo con información del SMN, el CENACOM y el CENAPRED los huracanes y ciclones tropicales se miden a través de la Escala Sariff-Simpson. Y estos se dividen en 5 categorías de acuerdo a su fuerza.
- Huracán categoría 1:
- Vientos entre 188km/h y 152km/h.
- Daños mínimos.
- Inundaciones, daños a la vegetación y muelles. - Huracán categoría 2:
- Vientos entre 153km/h y 178km/h.
- Daños moderados.
- Daños no estructurales a casas o edificios. - Huracán categoría 3:
- Vientos entre 179km/h y 209km/h.
- Daños extensos.
- Destrucción parcial de casas y edificaciones, derribo de árboles. - Huracán categoría 4:
- Vientos entre 210km/h y 250km/h.
- Daños extremos.
- Colapso de techos y paredes y erosión de playas. - Huracán categoría 5:
- Vientos entre superiores a 250km/h.
- Daños catastróficos.
- Derrumbe de construcciones y erosión total de playas.