Juan Manuel Fangio: Sigue desbordando pasiones
Hace 115 años nació una de las primeras leyendas que entregó el deporte motor a escala internacional

El automovilismo sigue reinventándose con nuevas generaciones de pilotos, de automóviles y de aficionados, pero la memoria histórica no olvida el legado de Juan Manuel Fangio, cuyo aniversario 115 de su natalicio se conmemora este 24 de junio.
El originario de Balcarce, Argentina, continúa siendo un modelo de inspiración para quienes buscan llegar a la Fórmula 1 ó, en su defecto, trascender en su respectivo ámbito. Evidentemente, el caso en su país natal es mucho más especial, ante la pasión con la que el público transpira el deporte motor, a tal grado de que, en su país natal, se celebra el Día del Piloto.
Pero su versatilidad en las principales disciplinas del automovilismo y a las diferentes marcas para las que corrió, a una edad avanzada para nuestros estándares actuales y considerando que vivió en la época más peligrosa del deporte, lo convirtió en uno de los mejores de su generación, además de consagrar a fabricantes que hoy son respetadas en el mundo automotriz.

La historia de Juan Manuel Fangio
Nacido en 1911, Fangio prácticamente lo ganó todo en Argentina, antes y después de la Segunda Guerra Mundial, a pesar de que su debut profesional fue pasados los 25 años de edad y que tardó un par de años para llegar a las categorías estelares nacionales, como el Turismo Carretera y Mecánica Nacional.
Fue así como migró a Europa para competir en algunas de las principales carreras de modalidad de Gran Premio, desde las calles francesas de Pau hasta los autódromos de Monza y Zandvoort. Condujo modelos Maserati, Ferrari y Simca Gordini, antes de que Alfa Romeo le ofreciera un contrato de fábrica para participar en el primer Campeonato Mundial de Fórmula 1, que arrancó en 1950.
Fangio ganó la segunda carrera de la historia, celebrada en Montecarlo, para luego ser subcampeón con el modelo 158 de la casa de Milán. Al año siguiente, con el 159, conquistó el primero de cinco títulos mundiales, mismos que obtuvo con cuatro marcas distintas hasta 1957: Alfa, Mercedes-Benz, Lancia y Maserati.
Eran otras épocas, pero pese a que Michael Schumacher y Lewis Hamilton ya lo superaron en este departamento, Fangio mantiene el mejor récord de efectividad de victorias (24), pole positions (29), podios (35) y vueltas rápidas (23) en la historia, pese a que los logró en 51 arranques. Además, es el tercer ganador con mayor edad (46 años, un mes y once días).

Las libertades de la época también lo vieron conquistar las 12 Horas de Sebring en dos ocasiones, aunque como grandes deudas quedaron las 24 Horas de Le Mans, carrera que nunca pudo terminar, y las 500 Millas de Indianápolis, en la que sólo se limitó a dar vueltas de práctica.
La historia de Fangio no se puede contar sin contratiempos como la salida de Alfa Romeo de la F1 para 1952 y un accidente que sufrió en Monza en junio de ese año que lo dejó con severas lesiones, pero su resurgimiento llegó al año siguiente no sólo al volver a la máxima categoría con Maserati, sino además ser subcampeón y también semanas más adelante, La Carrera Panamericana en nuestro país.

También es anecdótico el secuestro que sufrió en manos del movimiento liderado por Fidel Castro, en 1958, aunque paradójicamente se perdió un Gran Premio no puntuable que dejó un accidente con varios espectadores muertos. Tres años antes, se había retirado de Le Mans tras el accidente que dejó más de 80 muertos.
Fangio, fallecido en 1995, será un eterno referente para el automovilismo argentino, así como el deporte motor internacional, al ser un digno representante de los fabricantes que, hoy por hoy, son los más famosos del planeta.