Fórmula 1: Madrid aprobó su primer examen
El sábado entregó buenos argumentos, con una pista visualmente espectacular, donde la acción no faltó y pilotos que descubrieron un circuito que no perdona.

Con más de 110 mil personas en el circuito callejero de Madrid de Fórmula 1, la capital española pasó su primer examen. Porque una cosa es decir que lo vas a hacer y otra, muy distinta es ejecutarlo.
De tal forma que la ciudad que prometió armar un evento de talla mundial, con una convocatoria extraordinaria y todas las amenidades a las que nos tiene acostumbrados la máxima categoría, cumplió su palabra.
El Madring dejó de ser un proyecto, una obra, una promesa política y una enorme campaña de promoción para convertirse en realidad, y es que este sábado, el trazado instalado alrededor del recinto ferial de Madrid y la Ciudad Deportiva del Real se convirtió en lo que realmente tendrá que ser durante los próximos diez años: una pista capaz de sostener un Gran Premio de F1, con categorías de soporte incluidas (F2 y F3).
Así fue la jornada de sábado
La jornada comenzó con Fórmula 3 y terminó con la clasificación de F1, con carreras sprint de F2 y F3 y prácticas libres de F1 incluidas, que revalidaron el exigente carácter del trazado que reportó entradas generales agotadas.
Además, una enorme zona de hospitalidades que le dio un nivel superior a todos aquellos que querían disfrutar el verano de Madrid sin pagar el precio del extenuante calor que experimenta la capital española en pleno septiembre, lo cual para un circuito que enfrenta su primera edición no es un dato menor, es una auténtica declaración de éxito.
Así, el francés Théophile Naël se convirtió en el primer ganador del Madring, tras superar la caótica prueba de la F3, en una pista además de compleja, particularmente estrecha y llena de curvas ciegas.
La F2 no se quedó atrás y, con una carrera marcada por las estrategias y el fascinante sonido de sus monoplazas, coronó al japonés Ritomo Miyata, diagnosticado desde su infancia dentro del espectro autista, quien consiguió una sorprendente victoria tras superar a Emerson Fittipaldi, Van Hoepen y el mexicano Noel León, quien por momentos estuvo dentro del podio.

La F1 pagó el precio
Cuando fue el turno de la máxima categoría, la pista dejó claro que no daría margen de error a nada ni a nadie con Lewis Hamilton y Oliver Bearman provocando sendas banderas rojas en las prácticas, confirmando lo que George Russell había advertido “que el circuito ofrece incluso menos margen que Mónaco en algunos sectores”.
En la definición de la parrilla, la primera de F1 en el Madring, Lando Norris conquistó la pole, aunque la tabla de tiempos parecía no estar actualizada, pues las diferencias entre los pilotos eran prácticamente inexistentes: Norris paró el crono en 1:31.824 y superó a Kimi Antonelli apenas por 11 milésimas de segundo. Max Verstappen fue tercero, Hamilton cuarto y Charles Leclerc quinto, los cinco primeros separados por menos de dos décimas en la tabla de resultados.
La mesa para el banquete de este domingo esta puesta. El sábado entregó buenos argumentos, con una pista visualmente espectacular, donde la acción no faltó y pilotos que descubrieron un circuito que no perdona, con gradas llenas de espectadores que añoran que la carrera no termine en la primera curva, porque una cosa es hacer espectacular una vuelta de clasificación y otra conseguir que 57 vueltas tengan sentido.
Madrid cumplió su parte y se alistó para recibir a la F1, habrá que ver si la F1 está lista para Madrid; que más allá de la pista, de la extraordinaria convocatoria y una experiencia incluso más asequible que la de otras ciudades, con una ocupación hotelera alrededor del 70%, todavía debe demostrar que es capaz de ofrecer un espectáculo digno del campeonato mundial de la máxima categoría.