100 años de Coca-Cola en México: El gigante refresquero tiene nueva estrategia
Ante la presión regulatoria, fiscal y ambiental, la compañía estadunidense ha iniciado una transición para transformar sus portafolios de consumo en sus diversos productos

En el marco del centenario de la llegada de Coca-Cola a territorio nacional, la empresa quiere seguir “destapando la felicidad”. Sin embargo, la industria de bebidas en México enfrenta uno de sus momentos de mayor presión regulatoria, fiscal y ambiental.
En entrevista, Patricio Caso, vicepresidente de Asuntos Públicos, Comunicación y Sustentabilidad de Coca-Cola México, respondió a los cuestionamientos más complejos sobre el impacto de los impuestos, la escasez de agua y la reconfiguración del mercado.
Frente al incremento del IEPS a bebidas con alto contenido de azúcar, Caso aseguró que la empresa ha acelerado su transición para cumplir con los compromisos de transformación de portafolio asumidos previamente.
De acuerdo con el directivo, más del 50% de los productos que ofrecen en el mercado mexicano ya corresponden a alternativas sin calorías o bajas en calorías (encabezadas por marcas como Coca-Cola Sin Azúcar y Ciel).
En 1926 Coca-Cola llegó a México por el noreste. Cuando el empresario Manuel Barragán (Arca Continental) obtuvo la primera concesión para operar en territorio nacional y después fue algo que fluyó, sobre todo en el norte, luego se fue difuminando por el resto de la república de manera bastante ágil.
Según datos de Kantar, Coca-Cola es la marca más elegida en nuestro país, pero se enfrenta a consumidores cada vez más exigentes.
“El gran reto sigue siendo, como lo han sido los últimos 100 años, poder construir en función de lo que el consumidor vaya marcando. Nosotros creemos que el consumidor mexicano es un consumidor exigente, educado, inteligente”, afirmó el ejecutivo.

Agua, insumo básico
El uso de recursos hídricos por parte de las embotelladoras es uno de los temas ambientales más relevantes en el país. Al respecto Caso expuso que la empresa opera bajo el principio de ser un "buen vecino" en las comunidades.
“Lo que nosotros vendemos es una bebida que se consume, hidrata, pero eso no quiere decir que el proceso productivo sea automático. Estamos haciendo inversiones bien relevantes para ser lo más eficientes posibles en nuestras propias plantas”, afirmó.
El ejecutivo argumentó que la estrategia hídrica se sostiene en tres pilares: eficiencia en procesos productivos internos dentro de sus plantas y proyectos de recarga de acuíferos certificados por terceros.
Más que refrescos
El vocero, señaló que la empresa se ha enfocado en diversificar sus productos, ahora los clientes están demandando electrolitos y proteína.
La empresa también está detrás de la marca de helados Santa Clara, que recientemente lanzó una línea con proteína adicional; mientras que, en los refrigeradores, están impulsando sellos como Powerade Zero.

De la nostalgia a la puerta de tu casa
“Aparte de eso, desarrollamos algo que en la nostalgia, yo me acuerdo mucho de casa de mis abuelos que iban y te llevaban los refrescos de la semana, te dejaban tu caja y se llevaban la caja de la semana anterior”, relató el ejecutivo.
De ahí que otra apuesta es, de la mano de los embotelladores, tener esa facilidad de entrega a domicilio a través de Coca-Cola en tu hogar, mediante la cual se pueden hacer pedidos en línea.
Inversiones burbujeantes
En materia de inversiones y sostenibilidad, Caso destacó que, tras un encuentro entre el presidente global de The Coca-Cola Company y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, la compañía reafirmó un compromiso de inversión por aproximadamente 6 mil millones de dólares hacia el año 2030.
Esta bolsa de capital contempla proyectos clave de economía circular e infraestructura industrial.
