Lewis Hamilton restaura un Ferrari F40 abandonado durante 30 años junto a Maranello
Lewis Hamilton rescata un Ferrari F40 abandonado por 30 años. Conoce cómo lo restaura y sus especificaciones.

Desde que Lewis Hamilton llegó a Ferrari quedó en claro su amor por el equipo, pero en especial por un modelo de la línea de producción de coches deportivos de Enzo Ferrari: el mítico Ferrari F40.
Cuando Hamilton, siete veces campeón del mundo fue anunciado como piloto de Ferrari, el piloto lo hizo a lado de un F40, uno de los modelos más históricos y valuados por los coleccionistas. Desde ese instante quedó en claro la unión entre ambos y el deseo del inglés por tener uno de ellos.
Si bien Hamilton podía optar por comprar una unidad de exhibición en perfecto estado, él ha decidido optar por un camino diferente: rescatar un ejemplar que permaneció olvidado y cubierto de polvo en un garaje durante más de tres décadas, algo que anunció al mundo en sus redes sociales mostrando el estado del coche que ha decidido recuperar.
Para lograr su meta, Hamilton tiene una ayuda especial. Dado que es piloto de Ferrari, el equipo ha decidido ponerle a su disposición ingenieros de la casa italiana quienes están desmontándolo y ayudándolo con las labores de restauración de la parte mecánica y del chasis, todo ello usando los planos originales, pero colocándole un toque de personalización dictado por su piloto.
Potencia y ligereza: las especificaciones del Ferrari F40 original
Presentado en 1987 para conmemorar el 40º aniversario de la escudería y reconocido por ser el último superdeportivo desarrollado bajo la supervisión directa de Enzo Ferrari, el F40 fue diseñado como un automóvil de carreras homologado para la calle.
- Motor: V8 biturbo de 2.9 litros en posición central trasera.
- Rendimiento: 478 caballos de fuerza y 577 Nm de par motor, unidos a una caja manual de cinco velocidades
- Aceleración y velocidad: Capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 4.1 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 324 km/h.
La construcción de este coche se realizó en una carrocería fabricados en kevlar, fibra de carbono y nomex, prescindiendo de asistencias electrónicas, dirección asistida o elementos de confort en la cabina convirtiéndolo en un coche de competencia homologado, un vehículo que, sin duda, Enzo Ferrari hubiera querido que Hamilton lo manejara de haberlo conocido.